El movimiento desató señalamientos entre partidos en un contexto de reacomodos rumbo a próximos procesos electorales.
En Hermosillo, Sonora, el cambio de afiliación política de una regidora detonó un nuevo conflicto entre fuerzas partidistas, luego de que formalizara su incorporación a otra organización, generando reacciones inmediatas en el ámbito local.
El hecho provocó inconformidad por parte del partido al que pertenecía originalmente, que cuestionó la decisión y señaló que el cargo fue obtenido bajo una coalición previa, lo que abrió el debate sobre la permanencia en la representación.
Por su parte, la funcionaria defendió su determinación y explicó que su cambio responde a nuevos objetivos políticos, en medio de un escenario de ajustes y reposicionamientos dentro de los partidos.
El caso ocurre en un contexto de tensiones electorales y movimientos internos en distintas fuerzas políticas, donde se registran reconfiguraciones de cara a futuras contiendas en el estado.